Diego Trujillo

  • Descripción

    En el espectáculo una frase dicha en un mal momento durante una fiesta de cumpleaños, le permite a este actor cuestionar el falso optimismo de quienes opinan que la vida “empieza después de los cincuenta” y demostrar, basado en su propia experiencia, que, por el contrario “la vida termina a los cuarenta”, como dice.

    “Qué desgracia tan infinita” aborda con humor negro las distintas situaciones que debe sobrellevar un hombre a las puertas de los cincuenta, tratando de “…echar el tiempo atrás, o por lo menos detenerlo, antes del último y definitivo extintor de la juventud”, afirma Trujillo.

    La obra es una burla cáustica que hace este actor de sí mismo, pero a su vez, se convierte en un espejo para quienes sufren los padecimientos propios de los cuarenta. “Porque el único camino, digno, para sortear la crisis de la mediana edad, es reírnos de nosotros mismos y tratar de creer que, de pronto, no todo está perdido” añade.